la nada es lo común.

Publicado: 19 marzo, 2013 en Sensaciones, Sin categoría

No creo podamos entender nada más allá de los límites de nuestro pensamiento, El problema es que creemos que es el pensamiento es el ilimitado y no la realidad. 


Conocemos aquellos conceptos manejados por Umberto Eco en un libro de recomendable lectura de 1965 titulado ‘’Apocalípticos e Integrados’’. Conceptos estos que tienen que ver, entre otras cosas, con las distintas visiones con respecto a la cultura de masas y los mass media. Utilizando esos mismos conceptos sería posible redefinirlos en la actualidad pues ya los llamados por Eco ‘’apocalípticos’’ no son enemigos de las nuevas tecnologías; en el mundo global y altamente tecnificado parece no quedar ya enemigos de la tecnología. Los ‘’apocalípticos’’ empleando no ya el concepto a la manera de Eco sino puramente semántica serían aquellos que utilizando los mass media y las tecnologías punteras difunden un mensaje supuestamente ‘revelador’(la etimología de Apocalipsis griega va por ahí) que ve conspiraciones en todas partes y planes ocultos de dominación secreta y mundial (nada nuevo), y los integrados pero tampoco como los entiende Eco, sino como los que transmiten discursos de aceptación de los modelos sociales o políticos demasiado poco o nada transformadores. Entre unos y otros, que son la mayoría, se echa en falta un espacio de debate transformador pero no sectario, sin argumentos apriorísticos y sin discursos preconstruidos que se intentan adaptar a la fuerza con calzo ideológico a la realidad para supuestamente entenderla. Referencias veraces y contrastables que no caigan en tópicos de defensas o ataques partidistas. Sabemos lo que nos vamos a encontrar en tal o cual publicación virtual (aunque también en las otras cada vez más desplazadas). Y como si de equipos de futbol se tratara se ‘’toman posiciones’’ de apoyo o repulsa. La izquierda y la derecha política se anda confundiendo con eso desde hace tiempo en los medios, cuando lo único que vemos ‘grosso modo’ es o una aceptación del modelo o una sospecha inútil por poco definida y fantasiosa. Nada queda claro entonces, pero por algo la poca claridad conceptual era ya la estrella del pensamiento dominante occidental desde hace decenios, la llamada ‘posmodernidad’. Curiosamente los nuevos apocalípticos resentidos con occidente siguen simpatizando con viejas teorías posmodernas del llamado pensamiento débil aunque pretendan crear paradójicamente pensamientos supuestamente ‘fuertes’. Los ‘integrados’, desde el significado antes mencionado de aceptadores o más bien justificadores, también simpatizan con autores llamados posmodernos aunque escogen a los más cercanos a sus posturas como hacen los otros. Lo cual no es de extrañar pues todos son un producto de ese pensamiento autodefinido como débil que por el hecho de ser el dominante no tiene nada de débil. La modernidad es o ha sido una idea de renovación, de transformación consciente, pero al alcanzarse la supuesta superación de la modernidad (como lo entienden los llamados posmodernos) parece que deba conformarse con la ‘’hermenéutica’’ (la interpretación) donde prima el vale todo que es otra forma de decir que nada vale. Así que la renovación, la transformación queda sólo en lo aparente, en lo visible. La angustia existencial que según Lipovetsky fomenta la obsesión exacerbada con el cambio de la modernidad no es producto de la modernidad sino de las teorías posmodernas que el mismo ha creado. El proyecto moderno nunca fue desarrollado ampliamente y en todas sus posibilidades como para hablarse de ‘’superación’’ y estadio ‘post’ siendo éste el mayor engaño posmoderno; en algunos países ni siquiera se llegó a la modernidad, o bien de forma importada sin generarlo por sí mismo. Los acontecimientos recientes que vivimos en países árabes parecen ser una búsqueda de modernidad y no de posmodernidad siempre que los medievalistas fundamentalistas no se aprovechen de las nuevas coyunturas. Y tampoco el proyecto frustrado de la modernidad pero no por ello sin valor y posibilidad de reconstrucción admite a esos ‘’apocalípticos’’ e ‘’integrados’’; es un pensamiento superador de esas clases de visiones del mundo o de desesperados y resentidos catastrofistas, o de aceptadores del statu quo sin capacidad critica que no sea la de justificarse y justificar como norma.

¡Hola a todos y todas!

Publicado: 24 noviembre, 2010 en Sin categoría

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Sister morphine

Publicado: 23 agosto, 2010 en Música, Sensaciones

La justicia
sólo está en la mente de las personas. No hay leyes ni justicia más allá de las
mentes; sólo proyectamos esa justicia y esas leyes en donde queremos verlas. Pero por ello no tiene menos valor sino diría que más.
Cuando se produce algo que consideramos injusto creemos, y deseamos, que se haga justicia y si no es humana al menos una justicia ‘extrahumana, para el que crea en lo ‘extrahumano’. Mi tío abuelo (el hermano de mi madre) hace unos años
se arrojó desde el balcón del hospital. Simuló una enfermedad para que lo
ingresaran. Toda su vida había vivido en su casa familiar, toda su vida de más de ochenta años. Y sólo unos meses en el asilo le produjo una depresión insoportable. Uno de sus familiares le hizo firmar no sé qué papel para quedarse con la casa y lo metió en un sitio de esos con nombres tan pintorescos como ‘’la última morada’’, o ‘’la apacible espera’’.  Hace unos días mi madre me confesó que no murió en el acto; estuvo sufriendo varias horas tras el golpe contra el suelo. La casualidad quiso que me enterara de la noticia mientras escuchaba una canción de los Rolling. Una canción que estuvo únicamente prohibida en España del disco ‘Sticky fingers’’ (dedos pegajosos), porque era la referencia más clara a una droga.
Sister Morphine  (hermana morfina) se titula la canción, dicen que con letra de la que entonces era novia de Jagger, Marienne Faithful; como dato curioso les diré que Marienne Faithful es descendiente de Sacher Masoch, escritor de donde proviene la palabra ‘masoquismo’. La letra de la canción habla de un tipo que va a fallecer en un hospital y le pide a la ‘hermana morfina’ que le libre de los dolores así que no pude evitar relacionarlo, y después de enterarme de su agonía más.

Les traduciré
la canción al español:

 Aquí estoy en la cama de un hospital.

Dime
hermana morfina

¿Cuando
vendras a visitarme otra vez?

Oh, no
creo pueda aguantar tanto.

Oh, ya ves
lo fuerte que es mi dolor.

 

El
chillido de la ambulancia se mete en mis oidos.

Dime
hermana morfina

¿Cuando
tiempo llevo aqui? ¿Que estoy haciendo en este lugar?

¿Porque el
doctor no tiene rostro?

Oh, no
puedo arrastrarme por el suelo.

¿No ves
hermana morfina que solo intento ligarte?

 

Acabo de
darme cuenta

que las
cosas no son lo que parecen,

por favor hermana
morfina convierte mi pesadilla en sueños.

¿No ves lo
rápido que me voy, y que este chute será el último?

 

Por favor
prima cocaina, pon tus frias manos en mi cabeza.

Ah, que
venga la hermana morfina, sería mejor

que me
hiciera la cama, tu sabes y yo se,

que por la
mañana estaré muerto.

Si puedes
sentarte, si, puedes mirar como las

límpias
sábana blanca se manchan de rojo.

(M. Jagger/K. Richards/M. Faithfull) 

Here I lie in my hospital bed 

Tell me, Sister Morphine, when are you coming round again? 

Oh, I don’t think I can wait that long 

Oh, you see that I’m not that strong 

The scream of the ambulance is sounding in my ears 

Tell me, Sister Morphine, how long have I been lying here? 

What am I doing in this place? 

Why does the doctor have no face? 

Oh, I can’t crawl across the floor 

Ah, can’t you see, Sister Morphine, I’m trying to score 

Well it just goes to show 

Things are not what they seem 

Please, Sister Morphine, turn my nightmares into dreams 

Oh, can’t you see I’m fading fast? 

And that this shot will be my last 

Sweet Cousin Cocaine, lay your cool cool hand on my head 

Ah, come on, Sister Morphine, you better make up my bed 

‘Cause you know and I know in the morning I’ll be dead 

Yeah, and you can sit around, yeah and you can watch all the 

Clean white sheets stained red.

Canciones para los niños muertos.

Publicado: 30 julio, 2010 en Música

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No sabría decirte si hay algo peor que la muerte de un niño. Esta obra fue como una maldición para Mahler pues no sólo se murió su hija pequeña más tarde sino que aquello le valió la separación de su esposa.

Como reza el viejo adagio el tiempo te hiere hasta
que te mata. En medio de todo eso estás tu envuelto en esa urna espacio temporal
en movimiento siempre descendente. Rodeado de gente que te mira o no te mira,
que te sonríe o no te sonríe, que te quiere o no te quiere, que te hiere o te ama o las dos cosas a la vez que es lo común. O bien estás solo
incluso acompañado. Buscas respeto, aceptación, algo de cariño pero no sabes cuánto
tienes que dar para recibir ni cuánto tienes que recibir para dar. Los otros
por más que quieras siempre son un misterio, pero hasta tú para ti mismo si eso
realmente significa algo.

        No sabes
donde está lo que se supone que eres. Si es tu cabeza, tus manos, tu sexo, tus piernas…
 o todo a la vez. Esperas únicamente
soñar despierto o dormido que es la única muerte deseada.

        Una vez
viste un mirlo en un árbol justo antes de amanecer. El mirlo imitaba el canto
de otro pájaro como suelen hacer, imitaba todos los cantos. Y por eso para ti
fue un pájaro hermoso,  no por su aspecto
negruzco de pico naranja. Y en ese momento te diste cuenta que al dejar de ver
tanto y escuchar más te habías vuelto algo más sabio. Pero era tarde, siempre
es demasiado tarde, o demasiado temprano, para ser realmente feliz. La felicidad
es una vergüenza en un lugar donde se premia la enfermedad, la carencia, la
melancolía. Un lugar donde la felicidad es sospechosa de algo que no es
felicidad. Hace poco vi un documental de un tal Tom Zé, un músico brasileño,
que decía que la infelicidad de los brasileños estaba bombardeada de felicidad.
Sin duda aquí ocurre lo mismo: se bombardea de felicidad (aparente) para
ocultar la infelicidad real provocada precisamente por ese bombardeo de
sonrisas y protocolos falsos, podridos. No necesito, nadie necesita, mostrar la
felicidad, y mucho menos publicitar la felicidad para ser feliz. La felicidad,
la necesaria felicidad,  es otra cosa que
todo ese triste ritual irreverente de funerales divertidos con máscaras de plástico
que se derriten con el primer rayo de sol cada mañana. La felicidad se describe
sin palabras, sólo en gestos y sensaciones. Y ni siquiera tiene sentido
describirla sólo se siente. Es una creencia, nunca un conocimiento, pues cuando
se conoce es porque ya se ha ido. Es como intentar llegar a la base de un arco
iris porque te han dicho (a mí me lo contaban de pequeño) que allí hay una hoya
con monedas de oro. El ‘’tesoro’’ es creértelo y por suerte nunca se puede
llegar a la base del arco iris; el arco iris mismo es ese tesoro que puede
estar en cualquier parte o en ninguna, y que se forma con un poco de lluvia y rayos
de sol.

        La publicidad
tan necesaria para el mercado, y el mercado tan necesario para la publicidad,
nos ha vuelto cosas, o intenta volvernos,  y como aún no somos cosas nos marchitamos en
jaulas con relojes. Por eso hay gente que no puede ver a los pájaros volando y
les disparan, o creen que los árboles son iguales que las farolas. Y envidian a
los gatos en silencio hasta llegar a odiarlos. Yo los adoro tanto que me gustaría
ser un gato volador que se posa en los árboles como el gato sonrisas de Alicia.
Preferiblemente en árboles frutales. No me he sentido tantas veces feliz como
cuando he arrancando fruta de los árboles prohibidos temiendo que casi siempre alguien
te diga que sienta mal… Qué mentira edénica!!!  Importa poco que te expulsen después de ese
paraíso mientras aproveches el momento. Yo lo aprovechaba de niño con mi prima
saboreando ciruelas y duraznos estivales, y luego me arrojaron de ese paraíso,
pero de mi memoria nunca lograron arrebatármelo.

En todo esto pensaba mientras escuchaba Blueberry Hills por Louis Armstrong…

LA ANALOGÍA INFORMÁTICA

Publicado: 26 enero, 2010 en Sin categoría

La gente en su mayoría no cambia de sistema operativo en sus ordenadores a pesar de lo mal que le puede funcionar, sobre todo el Window Vista, por dos razones fundamentales: no tienen ni idea de informática o temen las complicaciones que traerá consigo el nuevo sistema. Exactamente ocurre lo mismo con el sistema social en el que vivimos y con otros hábitos adquiridos. O no se cambian, por mal que nos vaya con ellos,  porque no se tiene ni idea de cómo hacerlo o bien se teme que traerá consigo el cambio; el ser humano es un animal de hábitos y del hábito pasa con demasiada facilidad a la dependencia.. Como Michael Moore cita en su última película sobre el capitalismo, seguimos pensando en modelos sociopolíticos económicos de otros siglos que no se adaptan al actual y sobre todo que se alejan de la participación activa de los ciudadanos en el mismo, es decir de la democracia. Pero, por qué aunque salgan cada vez más casos de corrupción, de crisis provocadas por banqueros y financieros que traen consigo ruina social, de cada vez mayor alejamiento del poder hacia los ciudadanos aunque hipócritamente se continúe llamando a eso democracia, sin embargo ello no provoca transformaciones sociales inminentes pero cuando se dan aún así se mantienen elementos de la ‘antigua sociedad’.  Tanto Robespierre en la revolución francesa como Trotsky en la rusa toman conciencia de que ciertos fenómenos como el religioso no pueden ser erradicados del todo y a lo sumo se pueden tornar algo parecido pero laico. Robespierre crea el culto a la diosa razón que no fue muy exitoso porque tampoco duró mucho su periodo de poder, mientras que Trotsky plantea convertir a las iglesias en lugares de culto ‘revolucionario’, pero como Stalin no pensaba de la misma forma aquello no se llevó acabo. Las  grandes crisis económicas no han traído consigo el advenimiento de mayor democracia sino todo lo contrario. O incluso cuando esas crisis han tenido como resultado guerras atroces la población de nuevo ‘mayoritariamente’ (la excepción tristemente confirma la regla) ha aceptado tragarse los argumentos falaces nacionalistas e ir dócilmente a las carnicerías. O en el gran colapso  político italiano de los ochenta, cuando todos los grandes partidos, salvo el PCI,  fueron acusados de tener vinculaciones con la Mafia, aquello no se tradujo en un mayor apoyo a los partidos revolucionarios, ni siquiera al PCI, o un nivel alto de abstención mayor del clásico, sino que un partido populista llamado Forza Italia (grito de ‘guerra’ futbolero) presidido por Berlusconi ganó las elecciones. Volviendo a la analogía informática pudiera entenderse como si además de que el cambio de sistema operativo ya es complicado por muy defectuoso que sea el que se tiene por lo dicho antes, además la primera programación siempre queda en el disco duro. Y es que la escuela, yo la llamaba ‘colegio’ porque era de curas, es el primer ‘programador’ y su verdadera educación no es aprender a leer, o a multiplicar o de geografía, sino adquirir unos hábitos, unas costumbres aunque te vuelvan un tipo despreciable. Una de ellas consiste en ser sumiso para no tener problemas. Y la otra aceptar y respetar las jerarquías. Pero lo peor que se aprende a considerar es la hipocresía como un valor necesario para sobrevivir ¡Qué´repugnante aprendizaje que no ha variado en siglos! No estuve en el grupo de los hipócritas empollones o de los  hipócritas ‘gamberros’, puesto que los ‘gamberros’ también sabían cuando agachar la cabeza. Entre estos últimos estaba el mayor número de oportunistas y por supuesto matones.. Los matones siempre iban en grupo y tenían un cabeza visible que los lideraba. Los empollones también iban en grupo y también alguien los lideraba. Pero todos, absolutamente todos lamían las botas que había que lamer, y más les valía. Después el precio por la humillación la pagaba el más bajo en la jerarquía que eran sobre todo los que no andaban en grupos definidos o ni siquiera andaban en grupos, por lo que lo pasabas mal o te expulsaban. A mí me ocurrieron las dos cosas. El recuerdo más antiguo que mi madre tiene de mí en el colegio, y que para mi desagrado le gusta mencionar, es verme debajo de una montaña de niños golpeándome salvajemente. Cada año un matón, o varios (cuando era sólo uno había que estar agradecido) me amargaba la existencia y potr eso y otras cosas aquel  lugar siempre fue una tortura constante para mí . El colegio era de niños y por eso ingenuamente creí hasta que las conocí que en las niñas variaba algo el asunto. Descubrir que no fue una de mis grandes decepciones existenciales jajaja!  De pequeño recuerdo que lo que maldecían y  llamaban los curas ‘el bloque del este’ era como algo de otro planeta y como aquello me sonaba a ‘’otro sistema operativo’’ (siempre en analogía informática) . no sólo sentía curiosidad sino que incluso escuchaba en una radio vieja radio Moscú en español. Con el paso del tiempo descubrí que aquel ‘sistema operativo ‘no funcionaba pero lo que cada vez tengo más claro es que éste tampoco. Así que ni Window ni Mac, pásense al sistema operativo libre que cada vez funciona mejor y se resuelven las dudas en los foros. El problema es que hay que renunciar a los programas conocidos y eso da una inseguridad y un pavor que no veas.