La poca cosa…

Publicado: 8 diciembre, 2008 en Sin categoría

Cada una de las epidemias medievales fue producida por una causa nimia; una razón aparentemente estúpida. Por ejemplo, las epidemias de peste bubónica que asolaron Europa fueron provocadas por unas simples picaduras de pulgas infectadas. Siempre es una causa aparentemente simple la que provoca sucesos terribles. Por eso no creo que preocuparse  por la estupidez sea algo también necio. A la estupidez hay que temerla  no por lo que es, pues más bien siempre es poca cosa, sino por lo que puede llegar a  ser. Es un gigante que comienza siendo un enano insignificante.

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