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la nada es lo común.

Publicado: 19 marzo, 2013 en Sensaciones, Sin categoría

No creo podamos entender nada más allá de los límites de nuestro pensamiento, El problema es que creemos que es el pensamiento es el ilimitado y no la realidad. 

Sister morphine

Publicado: 23 agosto, 2010 en Música, Sensaciones

La justicia
sólo está en la mente de las personas. No hay leyes ni justicia más allá de las
mentes; sólo proyectamos esa justicia y esas leyes en donde queremos verlas. Pero por ello no tiene menos valor sino diría que más.
Cuando se produce algo que consideramos injusto creemos, y deseamos, que se haga justicia y si no es humana al menos una justicia ‘extrahumana, para el que crea en lo ‘extrahumano’. Mi tío abuelo (el hermano de mi madre) hace unos años
se arrojó desde el balcón del hospital. Simuló una enfermedad para que lo
ingresaran. Toda su vida había vivido en su casa familiar, toda su vida de más de ochenta años. Y sólo unos meses en el asilo le produjo una depresión insoportable. Uno de sus familiares le hizo firmar no sé qué papel para quedarse con la casa y lo metió en un sitio de esos con nombres tan pintorescos como ‘’la última morada’’, o ‘’la apacible espera’’.  Hace unos días mi madre me confesó que no murió en el acto; estuvo sufriendo varias horas tras el golpe contra el suelo. La casualidad quiso que me enterara de la noticia mientras escuchaba una canción de los Rolling. Una canción que estuvo únicamente prohibida en España del disco ‘Sticky fingers’’ (dedos pegajosos), porque era la referencia más clara a una droga.
Sister Morphine  (hermana morfina) se titula la canción, dicen que con letra de la que entonces era novia de Jagger, Marienne Faithful; como dato curioso les diré que Marienne Faithful es descendiente de Sacher Masoch, escritor de donde proviene la palabra ‘masoquismo’. La letra de la canción habla de un tipo que va a fallecer en un hospital y le pide a la ‘hermana morfina’ que le libre de los dolores así que no pude evitar relacionarlo, y después de enterarme de su agonía más.

Les traduciré
la canción al español:

 Aquí estoy en la cama de un hospital.

Dime
hermana morfina

¿Cuando
vendras a visitarme otra vez?

Oh, no
creo pueda aguantar tanto.

Oh, ya ves
lo fuerte que es mi dolor.

 

El
chillido de la ambulancia se mete en mis oidos.

Dime
hermana morfina

¿Cuando
tiempo llevo aqui? ¿Que estoy haciendo en este lugar?

¿Porque el
doctor no tiene rostro?

Oh, no
puedo arrastrarme por el suelo.

¿No ves
hermana morfina que solo intento ligarte?

 

Acabo de
darme cuenta

que las
cosas no son lo que parecen,

por favor hermana
morfina convierte mi pesadilla en sueños.

¿No ves lo
rápido que me voy, y que este chute será el último?

 

Por favor
prima cocaina, pon tus frias manos en mi cabeza.

Ah, que
venga la hermana morfina, sería mejor

que me
hiciera la cama, tu sabes y yo se,

que por la
mañana estaré muerto.

Si puedes
sentarte, si, puedes mirar como las

límpias
sábana blanca se manchan de rojo.

(M. Jagger/K. Richards/M. Faithfull) 

Here I lie in my hospital bed 

Tell me, Sister Morphine, when are you coming round again? 

Oh, I don’t think I can wait that long 

Oh, you see that I’m not that strong 

The scream of the ambulance is sounding in my ears 

Tell me, Sister Morphine, how long have I been lying here? 

What am I doing in this place? 

Why does the doctor have no face? 

Oh, I can’t crawl across the floor 

Ah, can’t you see, Sister Morphine, I’m trying to score 

Well it just goes to show 

Things are not what they seem 

Please, Sister Morphine, turn my nightmares into dreams 

Oh, can’t you see I’m fading fast? 

And that this shot will be my last 

Sweet Cousin Cocaine, lay your cool cool hand on my head 

Ah, come on, Sister Morphine, you better make up my bed 

‘Cause you know and I know in the morning I’ll be dead 

Yeah, and you can sit around, yeah and you can watch all the 

Clean white sheets stained red.

Como reza el viejo adagio el tiempo te hiere hasta
que te mata. En medio de todo eso estás tu envuelto en esa urna espacio temporal
en movimiento siempre descendente. Rodeado de gente que te mira o no te mira,
que te sonríe o no te sonríe, que te quiere o no te quiere, que te hiere o te ama o las dos cosas a la vez que es lo común. O bien estás solo
incluso acompañado. Buscas respeto, aceptación, algo de cariño pero no sabes cuánto
tienes que dar para recibir ni cuánto tienes que recibir para dar. Los otros
por más que quieras siempre son un misterio, pero hasta tú para ti mismo si eso
realmente significa algo.

        No sabes
donde está lo que se supone que eres. Si es tu cabeza, tus manos, tu sexo, tus piernas…
 o todo a la vez. Esperas únicamente
soñar despierto o dormido que es la única muerte deseada.

        Una vez
viste un mirlo en un árbol justo antes de amanecer. El mirlo imitaba el canto
de otro pájaro como suelen hacer, imitaba todos los cantos. Y por eso para ti
fue un pájaro hermoso,  no por su aspecto
negruzco de pico naranja. Y en ese momento te diste cuenta que al dejar de ver
tanto y escuchar más te habías vuelto algo más sabio. Pero era tarde, siempre
es demasiado tarde, o demasiado temprano, para ser realmente feliz. La felicidad
es una vergüenza en un lugar donde se premia la enfermedad, la carencia, la
melancolía. Un lugar donde la felicidad es sospechosa de algo que no es
felicidad. Hace poco vi un documental de un tal Tom Zé, un músico brasileño,
que decía que la infelicidad de los brasileños estaba bombardeada de felicidad.
Sin duda aquí ocurre lo mismo: se bombardea de felicidad (aparente) para
ocultar la infelicidad real provocada precisamente por ese bombardeo de
sonrisas y protocolos falsos, podridos. No necesito, nadie necesita, mostrar la
felicidad, y mucho menos publicitar la felicidad para ser feliz. La felicidad,
la necesaria felicidad,  es otra cosa que
todo ese triste ritual irreverente de funerales divertidos con máscaras de plástico
que se derriten con el primer rayo de sol cada mañana. La felicidad se describe
sin palabras, sólo en gestos y sensaciones. Y ni siquiera tiene sentido
describirla sólo se siente. Es una creencia, nunca un conocimiento, pues cuando
se conoce es porque ya se ha ido. Es como intentar llegar a la base de un arco
iris porque te han dicho (a mí me lo contaban de pequeño) que allí hay una hoya
con monedas de oro. El ‘’tesoro’’ es creértelo y por suerte nunca se puede
llegar a la base del arco iris; el arco iris mismo es ese tesoro que puede
estar en cualquier parte o en ninguna, y que se forma con un poco de lluvia y rayos
de sol.

        La publicidad
tan necesaria para el mercado, y el mercado tan necesario para la publicidad,
nos ha vuelto cosas, o intenta volvernos,  y como aún no somos cosas nos marchitamos en
jaulas con relojes. Por eso hay gente que no puede ver a los pájaros volando y
les disparan, o creen que los árboles son iguales que las farolas. Y envidian a
los gatos en silencio hasta llegar a odiarlos. Yo los adoro tanto que me gustaría
ser un gato volador que se posa en los árboles como el gato sonrisas de Alicia.
Preferiblemente en árboles frutales. No me he sentido tantas veces feliz como
cuando he arrancando fruta de los árboles prohibidos temiendo que casi siempre alguien
te diga que sienta mal… Qué mentira edénica!!!  Importa poco que te expulsen después de ese
paraíso mientras aproveches el momento. Yo lo aprovechaba de niño con mi prima
saboreando ciruelas y duraznos estivales, y luego me arrojaron de ese paraíso,
pero de mi memoria nunca lograron arrebatármelo.

En todo esto pensaba mientras escuchaba Blueberry Hills por Louis Armstrong…

LO EVIDENTE NO ES TAN EVIDENTE.

Publicado: 13 diciembre, 2009 en Sensaciones

Lo importante es casi siempre algo que se presenta
como poco importante. Esa contradicción obedece a que lo más difícil de ver es
a veces lo que tienes delante de tus narices sin enterarte. Ciertamente es de
idiota mirar el dedo y no lo que señala, pero no es menos idiota no interesarte
por lo que mueve a alguien a señalar lo que señala. Es tan importante en el
signo su significado como su sentido. Nada se mueve si antes no hay una causa
tras ese movimiento. La guerra es algo tan aborrecible como lo que la produce.
La violencia también. Mas lo que la produce queda en un segundo plano encandilado por la explicitez de su consecuencia. Por ejemplo, todo el mundo conoce el terror revolucionario francés o ruso, pero parece olvidarse que fue la consecuencia de siglos de miseria, de desigualdad y de guerras carniceras consideradas ”normales” pero con miles de muertos.

La violencia forma parte del poder igual que la
guerra. Y el poder como la violencia como bien demostró el filósofo francés
Foucault está en todas partes. Está en el lenguaje, sobre todo en el lenguaje,
algo tan aparentemente inofensivo como el lenguaje y que sin embargo es todo lo
contrario.

http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_Foucault

MOVILIDAD Y ESPACIO.-TIEMPO.

Publicado: 25 octubre, 2009 en Sensaciones

 El espacio liberado de objetos es un espacio blanco, inerme, indistinguible de otros espacios. Es blanco porque su luz es toda la luz. Inerme porque carece de aristas, de bordes o formas que pueden hundirse o clavarse. Y es indistinguible porque no tiene nada que lo identifique por estar falto de referencias. El tiempo, siempre unido al espacio, no encuentra obstáculo que lo calcule, que lo convierta en cosa; un espacio sin objetos es un espacio también sin tiempo y eso lo tiene claro por ejemplo el budismo Zen que al contrario del ‘’horror vacui” tan occidental,

http://es.wikipedia.org/wiki/Horror_vacui

no sólo no le tiene miedo al vacío sino que lo busca externa e interiormente. Aún así es imposible que desaparezca todo objeto, toda referencia y todo tiempo, al igual que todo espacio. Estamos atrapados en un espacio y un tiempo con espejos; sin espejos, tiempo y espacio no existimos, o más bien no tenemos consciencia de que existimos. En latín ‘’existere’’ quiere decir aparecer, que nos manifestamos en el mundo. Otra cosa es la percepción de ese espacio, de ese tiempo y de nuestra imagen proyectada en los espejos. El otro, o los otros, no son más que algunos de esos espejos. La percepción (sensación interior que resulta de una impresión material hecha en nuestros sentidos) como saben es muy variable y depende de muchos factores internos y externos. Un espacio-tiempo vacío crea imágenes deformadas provocadas por la refracción de la luz en los espejos que es la propiedad que tienen ciertos cristales de duplicar las imágenes de los objetos, ya que no hay obstáculos para la luz. Por ello en los desiertos son posibles los espejismos y en los espacios vacíos, o casi vacíos, la imaginación. En cambio en los espacios saturados de objetos el tiempo se divide en fragmentos, fragmentos de cristal afilados, son como espejos rotos en pedazos. El tiempo convertido en cosa calculable, fragmentable. El tiempo, como la luz, busca seguir su transcurso sin que nada se lo impida, sin estancarse; si se estanca, como el agua que no corre, se llena de microbios, de insectos dañinos y se vuelve pestilente. El auto-móvil es el gran consumidor de tiempo y espacio transformándolo en veneno en forma de humo y ruido. Es el mayor símbolo de la sociedad moderna. En la novela Brave New World (Un mundo feliz) de Aldous Huxley, la era de esa sociedad ficticia del libro se contaba partir del primer Ford T, o sea, el primer coche fabricado en serie para consumo popular. http://es.wikipedia.org/wiki/Ford_T

El primer artificio sin ‘’aura’’ diría Walter Benjamin.

http://www.temakel.com/trbenjaminoarte.htm

El auto- móvil hasta no hace mucho no era tan personal, era familiar o de grupo; era un espacio doméstico en movimiento y compartido. En la actualidad se ha convertido en un espacio interno en movimiento, por no decir de huida, casi vacío (uno por persona), endeble (con materiales caducos y débiles), que busca desesperado aparcamientos. No se sabe ya si el conductor guía a la máquina o si es al revés. Todos los conductores parecen formar parte de ese género literario creado por Jack Keruac con su fantástica novela ‘’On the Road’’ (en la carreterra) y más tarde cinematográfico llamado ‘’Road Movies’’ (pelis de carretera que casi siempre terminan mal). Una buena metáfora social. La multiplicación disparatada de los artilugios móviles, subvencionados por el estado, que además son índices de ¿¿desarrollo??económico, y de todas sus infraestructuras, ha ido a la par del devenir (proceso mediante el cual algo se hace o llega a ser) de los individuos; si se observa el devenir técnico se entiende el devenir social, pero mucho más claramente en el caso del automóvil. Y no sólo el devenir social, sino el individual, pues está hecho para facilitar aún más la creencia en la autonomía, en la libertad, como algo que tiene que ver con una necesidad únicamente personal. Creencia engañosa sin duda pero útil para la sociedad de consumo. Herbert Marcuse lo adelanta ya en los sesenta en su libro casi profético ‘’El hombre Unidimensional’’,

http://www.luventicus.org/articulos/02A027/marcuse.html

donde muestra que el automóvil no es sólo un vehículo en la sociedad postindustrial sino una símbolo de categoría social.

En El hombre unidimensional (1964), su obra más famosa, presenta a la sociedad capitalista “avanzada” como una sociedad en la que el hombre ha perdido su sentido crítico. El consumismo y la “liberación de las costumbres” lo han transforman en un ser cada vez más adaptado e integrado al sistema. Ya no hay espacio para la oposición y la crítica, la sociedad unidimensional “integra en sí toda auténtica oposición y absorbe en su seno cualquier alternativa”. En ella se da “una confortable, tersa, razonable, democrática no libertad”. El capitalismo avanzado ejerce su dominio, su control total, de un modo sutil, manipulando los deseos y las necesidades de las personas. “No sólo determina las ocupaciones, las habilidades y las actitudes socialmente requeridas, sino también las necesidades y las aspiraciones individuales”

La filosofía de esta sociedad unidimensinal es el positivismo, que sirve de base a la racionalidad tecnológica y a la lógica del dominio. Y esta filosofía no tiene rival porque se ha anulado el espacio de la crítica.

Contra las previsiones de Marx, hasta el propio proletariado ha perdido su impronta revolucionaria, seducido por el confort y el consumismo. Por esta razón Marcuse busca otros sujetos revolucionarios, y los encuentra en los extranjeros, los explotados, los desocupados, las minorías, los marginados y los excluidos del sistema. Su sola presencia muestra la necesidad de poner fin a condiciones e instituciones intolerables. De todos modos Marcuse no aclara cómo sería un proceso revolucionario protagonizado por estos actores. Prefiere que su pensamiento permanezcan en la negatividad, en la crítica, unido a “aquellos que, sin esperanza, dieron y dan la vida por el Gran Rechazo”.

(Extraído de Internet del enlace señalado)

 

Pero es que incluso en países subdesarrollados el automóvil es si cabe mayor símbolo de categoría social y de poder. Por eso sus mandatarios, algunos tiranos y corruptos, gustan mucho del Mercedes, y no tanto del Cadillac. El Cadillac sigue siendo lujo artesanal pero no popular, no es un lujo ‘’cercano’’ al pueblo. Existen hasta taxis Mercedes. Ocurre lo mismo que con los aristócratas y los jugadores de futbol. Los primeros si son millonarios son menos ‘’simpáticos’’ socialmente que los millonarios futbolistas, aunque estos últimos sean unos cretinos absolutos.

Se debe aceptar que el espacio debe estar supeditado al automóvil y todo debe estar condicionado para ello. El peatón, cuya denominación la debe a estar subordinado al coche, está en un segundo plano. Casi es el culpable de su atropello aunque no tenga espacio casi para caminar. Camina entre coches o estacionados o en peligroso movimiento. Puede ser insultado impunemente desde ellos (otra forma de atropello), o acosado con música a todo volumen casi siempre terriblemente mala. El conductor que cree que es libre, está metido mientras en su cubículo con ruedas friéndose bajo el sol, esperando  a que termine el colapso circulatorio que adelanta su próximo colapso cardiaco o nervioso. Lanza improperios a todas partes por no lanzárselos a sí mismo. Enrojece de furia y por el embotellamiento no va más rápido que un peatón o un ciclista al que en secreto envidia y por eso acosa. Cree estar en todas partes, o más bien llegar a todas partes, pero en cambio sólo se encuentra en una parte solitario, de la que no sale casi nunca salvo para volverse a encerrar en otras ‘’jaulas’’ sin ruedas.

El que les escribe no tiene automóvil, pero aún así les puedo asegurar que con transporte público y autostop (cada vez más en decadencia y creo que soy de los pocos autoestopistas que quedan) me muevo más, y sobre todo disfruto más de los paisajes, que muchos que tiene dos auto-moviles. Es decir que, paradójicamente, los auto-móviles a veces te mueven menos que el no tenerlos. Entre otras cosas porque caminas más y por ello percibes el espacio de otra forma, pero también por ello el tiempo y los espejos, es decir, a las otras personas. Cambiar los espejos retrovisores por espejos  frentevisores te hace más sabio y máshumano, y como dijera mi querido Spìnoza:

http://es.wikipedia.org/wiki/Baruch_Spinoza

Si el fin de la acción no es la utilidad del mismo agente, sino del que manda, entonces el agente es esclavo e inútil para sí. "

Fragmento del tratado teológico político.